Carcinoma de células basales de la piel: Cómo entender su informe patológico

por Allison Osmond, MD FRCPC
23 de Abril, 2026


Carcinoma basocelular (CBC) es el tipo más común de cáncer de piel. Comienza desde células basales, que se encuentran en la capa más profunda de la epidermis (la capa externa de la piel) y en los folículos pilosos. Bajo el microscopio, todos los carcinomas basocelulares están formados por grupos de células pequeñas y oscuras llamadas células basaloides.

Los carcinomas basocelulares crecen lentamente y casi nunca se diseminan a otras partes del cuerpo. Sin embargo, si no se tratan, pueden aumentar de tamaño y dañar los tejidos cercanos, especialmente en la cara, cerca de los ojos, las orejas o la nariz. Los patólogos clasifican los carcinomas basocelulares en varios tipos según la disposición de las células cancerosas al microscopio. Algunos tipos se comportan de forma más agresiva que otros y tienen mayor probabilidad de reaparecer después de la cirugía.

Este artículo le ayudará a comprender los hallazgos de su informe de patología para el carcinoma basocelular de la piel: qué significa cada término y por qué es importante para su atención médica.

¿Qué causa el carcinoma basocelular?

La principal causa del carcinoma basocelular es el daño a largo plazo al ADN de las células de la piel debido a la radiación ultravioleta (UV). La mayor parte de este daño proviene de la luz solar, pero las fuentes artificiales como las camas de bronceado pueden causar un daño similar. Para el carcinoma basocelular, la exposición solar intermitente e intensa, como las quemaduras solares graves, especialmente durante la infancia, parece ser particularmente importante. Esto es diferente de carcinoma de células escamosas de la piel, que está más estrechamente relacionada con la cantidad total de exposición a los rayos UV acumulada a lo largo de la vida.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Piel clara — Las personas con piel más clara, ojos claros y cabello rojo o rubio corren un mayor riesgo porque su piel contiene menos melanina protectora.
  • Edad avanzada y sexo masculino — La mayoría de los carcinomas basocelulares aparecen después de los 50 años, y afectan con mayor frecuencia a los hombres que a las mujeres.
  • Radioterapia previa — La piel que ha recibido radiación en el pasado, especialmente durante la infancia, tiene un mayor riesgo de desarrollar carcinoma basocelular años después.
  • Sistema inmunitario debilitado — Las personas que toman medicamentos inmunosupresores después de un trasplante de órganos o que viven con otras formas de inmunosupresión tienen un mayor riesgo.
  • Exposición crónica al arsénico — La exposición prolongada al arsénico, a veces a través del agua potable contaminada, está asociada con el carcinoma basocelular.
  • Afecciones genéticas — Las afecciones hereditarias como el síndrome de Gorlin (también llamado síndrome de carcinoma basocelular nevoide), el xeroderma pigmentoso, el síndrome de Bazex-Dupré-Christol y el síndrome de Rombo aumentan considerablemente el riesgo, lo que a menudo conlleva la aparición de múltiples carcinomas basocelulares a una edad temprana.
  • Genes de pigmentación heredados — Las variaciones en genes como MC1R, ASIP y TYR, que ayudan a controlar el color de la piel y el cabello, también pueden aumentar el riesgo.

¿Cuáles son los síntomas del carcinoma de células basales?

El carcinoma basocelular suele aparecer como un pequeño bulto o mancha indolora que crece lentamente con el tiempo. Su apariencia puede variar según el tipo, pero puede incluir:

  • Un bulto brillante o nacarado, a menudo con pequeños vasos sanguíneos visibles en la superficie.
  • Una mancha plana, escamosa o rojiza.
  • Una llaga que cicatriza y luego se vuelve a abrir, a veces sangrando o formando costras.
  • Una zona blanca, cerosa o con aspecto de cicatriz sin una causa aparente.

Los carcinomas basocelulares se presentan con mayor frecuencia en las zonas de la piel expuestas al sol, como la cara, el cuello, las orejas, el cuero cabelludo y los brazos. Cualquier cambio persistente en la piel debe ser evaluado por un profesional de la salud.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico de carcinoma basocelular se realiza después de que una muestra de tejido es examinada bajo el microscopio por un patólogoLa muestra se obtiene mediante una piel. biopsiaDependiendo del tamaño y la ubicación de la lesión, la biopsia puede ser una biopsia por raspado (se raspa la superficie de la lesión), una biopsia por punción (se extrae un pequeño cilindro de piel con un instrumento circular) o una biopsia por escisión (se extirpa la lesión completa). Bajo el microscopio, el patólogo busca nidos o cúmulos de células basaloides que han crecido desde la epidermis hacia las capas más profundas de la piel. Estas células suelen estar dispuestas con las células más externas alineadas ordenadamente en una fila —una característica llamada empalizada periférica— y a menudo hay un espacio claro que separa el tumor del tejido circundante. Las imágenes rara vez son necesarias para el carcinoma basocelular porque el cáncer rara vez se disemina, pero pueden considerarse para tumores grandes, tumores en ubicaciones difíciles o tumores con sospecha de invasión de estructuras más profundas como el hueso.

Tipos de carcinoma de células basales

Los patólogos clasifican el carcinoma basocelular en varios tipos según la disposición de las células cancerosas al microscopio. El tipo es importante porque algunos patrones tienen mayor probabilidad que otros de penetrar profundamente en la piel y reaparecer tras la cirugía. Es común que un mismo tumor presente más de un tipo, y el informe puede describir el patrón más agresivo.

Tipos de bajo riesgo

  • Nodular — El tipo más común de carcinoma basocelular. Las células cancerosas forman grandes cúmulos bien definidos (nódulos) en la dermis. El carcinoma basocelular nodular suele tener bordes claros, lo que facilita su extirpación completa mediante cirugía.
  • Superficial — Las células cancerosas se localizan en la unión entre la epidermis y la dermis, cerca de la superficie de la piel, y no crecen en profundidad. Este tipo de cáncer suele presentarse como una mancha roja, plana y escamosa.
  • Pigmentado — Una variante en la que el tumor contiene el pigmento melanina, lo que le da un color marrón oscuro o negro. El carcinoma basocelular pigmentado puede parecerse a melanoma y suele ser una forma pigmentada de carcinoma basocelular nodular o superficial. No es más agresivo que otros tipos de bajo riesgo.
  • Fibroepitelioma de Pinkus — Una variante poco común y de bajo riesgo que suele aparecer en la parte baja de la espalda como una protuberancia rosada, similar a una verruga. Al microscopio, se observan finas hebras de células basaloides incrustadas en tejido conectivo laxo.

Tipos de alto riesgo

  • Infiltración — Las células cancerosas forman pequeños grupos irregulares que se extienden profundamente en la dermis. Debido a que el borde del tumor está mal definido, es más difícil extirparlo por completo, y el carcinoma basocelular infiltrante tiene más probabilidades de reaparecer después de la cirugía que los tipos de bajo riesgo.
  • Micronodular — Este cáncer forma pequeños cúmulos de células que se extienden profundamente en la dermis. Al igual que en el tipo infiltrante, su borde poco definido dificulta la extirpación completa y aumenta el riesgo de recurrencia.
  • Esclerosante (morfeiforme) — Las células cancerosas forman finas hebras rodeadas de tejido conectivo denso, similar a una cicatriz. Este tipo de tumor suele tener el aspecto de una cicatriz blanca y cerosa en la piel, con bordes poco definidos, tanto a nivel clínico como microscópico, lo que dificulta su extirpación completa.
  • Basoescamoso (metatípico) — Una variante que muestra características tanto de carcinoma basocelular como de carcinoma basocelular. carcinoma de células escamosasEl carcinoma basoescamoso se comporta de forma más agresiva que el carcinoma basocelular típico y conlleva un riesgo pequeño pero real de diseminarse a los ganglios linfáticos u órganos distantes.

Grosor del tumor y profundidad de la invasión

Algunos informes patológicos incluyen mediciones del grosor o profundidad del tumor. invasiónEl grosor del tumor mide la distancia desde la superficie de la piel hasta la parte más profunda del tumor, mientras que la profundidad de invasión mide hasta dónde han crecido las células cancerosas desde la base de la epidermis hacia el tejido más profundo. Los tumores más profundos, especialmente aquellos que alcanzan la grasa subcutánea o más allá, son más difíciles de extirpar por completo y tienen mayor probabilidad de reaparecer después de la cirugía.

Invasión perineural

Invasión perineural (PNI) Esto significa que las células cancerosas crecen a lo largo o dentro de un nervio. Los nervios recorren el cuerpo como largos cables, transmitiendo señales como la temperatura, la presión y el dolor. La invasión perineural es un hallazgo importante porque los nervios pueden servir como vías de acceso que permiten a las células cancerosas propagarse más allá del borde visible del tumor. La invasión perineural dificulta la extirpación completa del cáncer y se asocia con un mayor riesgo de recurrencia. Cuando hay invasión perineural, especialmente si afecta a un nervio grande y bien definido, puede recomendarse cirugía adicional o radioterapia.

Invasión linfovascular

Invasión linfovascular (LVI) significa que las células cancerosas han entrado en un pequeño vaso sanguíneo o canal linfático. Los vasos sanguíneos y los canales linfáticos proporcionan una ruta para que las células cancerosas se propaguen a ganglios linfáticos o en órganos distantes. La invasión linfovascular es muy rara en el carcinoma basocelular y, cuando se observa, suele ocurrir en tipos de alto riesgo o en tumores que han estado presentes durante mucho tiempo.

Márgenes

A margen El margen es el borde del tejido extirpado durante la cirugía. Los patólogos examinan los márgenes al microscopio para determinar si hay células cancerosas en el borde de corte. En el caso del carcinoma basocelular, se evalúan tanto el margen periférico (los lados de la piel extirpada) como el margen profundo (la base del tejido extirpado).

  • Margen negativo — No se observan células cancerosas en el borde de la incisión. El tumor se considera extirpado por completo y el riesgo de recurrencia es bajo.
  • Margen estrecho — Las células cancerosas se encuentran a poca distancia del borde de corte, pero no lo alcanzan. Los márgenes estrechos se asocian con un riesgo algo mayor de recurrencia, especialmente en los tipos de alto riesgo.
  • Margen positivo — Se observan células cancerosas en el borde de la incisión. Se considera que el tumor no se ha extirpado por completo, lo que significa que podrían haber quedado restos de cáncer. Generalmente se recomienda un tratamiento adicional, a menudo una segunda cirugía.

Los tipos infiltrante, micronodular y esclerosante de carcinoma basocelular tienen más probabilidades de presentar márgenes positivos porque carecen de un límite claro entre el tumor y el tejido normal circundante.

Ganglios linfaticos

El carcinoma basocelular casi nunca se disemina a los ganglios linfáticos, y estos no suelen extirparse ni examinarse como parte del tratamiento. La diseminación a los ganglios linfáticos ocurre en mucho menos del 1% de los casos en general y se observa con mayor frecuencia en tipos muy grandes, agresivos o que han sido desatendidos durante mucho tiempo, como el carcinoma basoescamoso. Si se extirpan los ganglios linfáticos y contienen células cancerosas, el informe describirá el número de ganglios examinados, el número de ganglios que contienen cáncer y si extensión extraganglionar está presente, lo que significa que las células cancerosas han atravesado la cápsula externa de un ganglio linfático y han llegado al tejido circundante.

Pruebas de biomarcadores y moleculares

Las pruebas de biomarcadores de rutina no se realizan en el carcinoma basocelular que puede tratarse únicamente con cirugía. Sin embargo, la información molecular cobra importancia en dos situaciones específicas: la enfermedad localmente avanzada o metastásica que no puede curarse con cirugía o radioterapia, y los síndromes hereditarios sospechosos, como el síndrome de Gorlin.

La vía de señalización Hedgehog

Casi todos los carcinomas de células basales son impulsados ​​por una actividad anormal de un sistema de señalización llamado vía Hedgehog. En la mayoría de los tumores, esto es causado por un mutación en el gen, comienzan y terminan en lugares erróneos. que inactiva un gen llamado PTCH1 o, con menos frecuencia, por una mutación que activa un gen llamado SMO. Cualquiera de estos cambios deja la vía Hedgehog permanentemente activada, lo que impulsa a las células basaloides a proliferar y formar un tumor.

Este descubrimiento condujo al desarrollo de fármacos dirigidos denominados inhibidores de la vía Hedgehog. Los fármacos vismodegib (Erivedge) y sonidegib (Odomzo) bloquean la proteína SMO e inhiben la vía. Ambos están aprobados para el carcinoma basocelular localmente avanzado que no puede curarse con cirugía ni radioterapia, y vismodegib también está aprobado para el carcinoma basocelular metastásico. No se requieren pruebas de rutina para detectar mutaciones en PTCH1 o SMO antes de iniciar el tratamiento con estos fármacos, ya que la vía Hedgehog está activa en casi todos los carcinomas basocelulares.

Inmunoterapia

Para el carcinoma basocelular que ha progresado o no tolera los inhibidores de Hedgehog, está aprobado el inhibidor de PD-1 cemiplimab (Libtayo). Cemiplimab es un tipo de inmunoterapia que ayuda al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células cancerosas. PD-L1 No es necesario realizar pruebas antes de comenzar el tratamiento con cemiplimab para el carcinoma basocelular.

Síndrome de Gorlin y otras causas hereditarias

La mayoría de los carcinomas basocelulares se desarrollan debido al daño en el ADN causado por la radiación UV y no son hereditarios. Sin embargo, un pequeño número de pacientes presenta una afección hereditaria llamada síndrome de Gorlin (también conocido como síndrome de carcinoma basocelular nevoide), causada por una mutación germinal en el gen PTCH1. Las personas con síndrome de Gorlin suelen desarrollar múltiples carcinomas basocelulares a una edad temprana y también pueden presentar otros hallazgos, como quistes mandibulares, depresiones en las palmas de las manos y anomalías esqueléticas específicas. Si se sospecha síndrome de Gorlin —por ejemplo, en un paciente con múltiples carcinomas basocelulares antes de los 30 años o con antecedentes familiares importantes— se recomienda el asesoramiento genético y las pruebas genéticas germinales.

Para obtener más información sobre biomarcadores y pruebas moleculares en cáncer, visite el sitio web. Biomarcadores y pruebas genéticas .

¿El carcinoma basocelular se clasifica por etapas?

A diferencia de la mayoría de los cánceres, al carcinoma basocelular generalmente no se le asigna una etapa patológica. El Comité Conjunto Estadounidense sobre el Cáncer (AJCC) no incluye el carcinoma basocelular en su sistema de estadificación TNM porque este cáncer rara vez se disemina a los ganglios linfáticos u órganos distantes. En cambio, el riesgo de recurrencia y diseminación se estima a partir de las características individuales del tumor, como el tamaño, la localización, el tipo histológico, la profundidad de la invasión, la invasión perineural y el estado de los márgenes. En la rara situación en que un carcinoma basocelular se ha diseminado localmente al hueso, a los ganglios linfáticos o a órganos distantes, se pueden aplicar los mismos criterios TNM que se utilizan para el carcinoma de células escamosas cutáneo.

¿Cuál es el pronóstico?

El pronóstico del carcinoma basocelular es excelente. Estos tumores crecen lentamente y, en la gran mayoría de los casos, se curan con una sola intervención quirúrgica. La tasa de curación a cinco años para el carcinoma basocelular primario de bajo riesgo tratado con la cirugía adecuada es superior al 95 %.

Entre las características que aumentan el riesgo de recurrencia local o, muy raramente, de propagación, se incluyen:

  • Tipo histológico de alto riesgo — Los tipos infiltrante, micronodular, esclerosante y basoescamoso tienen más probabilidades de recidivar después de la cirugía que los tipos nodular o superficial.
  • Ubicación de alto riesgo — Los tumores situados en la parte central del rostro, alrededor de los ojos, las orejas y la nariz (la denominada "zona H"), son más propensos a la recurrencia y pueden ser más difíciles de extirpar preservando la función y la apariencia.
  • Gran tamaño del tumor — Los tumores de mayor tamaño son más difíciles de extirpar por completo.
  • Invasión profunda — Los tumores que invaden el tejido adiposo subcutáneo o estructuras más profundas conllevan un mayor riesgo de recurrencia.
  • Invasión perineural — Sobre todo cuando se trata de un nervio grande y con nombre propio.
  • Márgenes quirúrgicos positivos o estrechos — Indican que puede haber quedado algún resto del tumor, lo que aumenta el riesgo de recurrencia.
  • Tumor recurrente — Un carcinoma basocelular que reaparece tras un tratamiento previo es más difícil de curar que un tumor nuevo.
  • Inmunosupresión — Las personas que toman medicamentos inmunosupresores a largo plazo, incluidos los receptores de trasplantes de órganos, tienen más probabilidades de padecer múltiples carcinomas basocelulares y pueden experimentar un comportamiento más agresivo.

Haber padecido un carcinoma basocelular aumenta el riesgo de desarrollar carcinomas basocelulares adicionales y otros tipos de cáncer de piel en el futuro, por lo que los exámenes periódicos de la piel y la protección solar siguen siendo importantes después del tratamiento.

¿Qué pasa después del diagnóstico?

El tratamiento del carcinoma basocelular suele estar coordinado por un dermatólogo y, en algunos casos, por un cirujano (a menudo un cirujano de Mohs para zonas de alto riesgo o estéticamente delicadas). La mayoría de los carcinomas basocelulares se tratan mediante cirugía.

Para tumores pequeños y de bajo riesgo, las opciones incluyen la escisión quirúrgica estándar con un margen de tejido sano, la electrodesecación y el curetaje (raspado y cauterización), la crioterapia (congelación) o medicamentos tópicos como imiquimod o 5-fluorouracilo. Para tumores más grandes, de alto riesgo o recurrentes, y para tumores en la cara donde la preservación del tejido es importante, a menudo se prefiere la cirugía micrográfica de Mohs. En esta técnica, el tumor se extirpa en capas finas que se examinan al microscopio durante la operación para confirmar que se han eliminado todas las células cancerosas.

La radioterapia puede recomendarse después de la cirugía cuando existen factores de alto riesgo, como la invasión perineural de un nervio específico o márgenes positivos que no pueden resecarse. La radioterapia también puede utilizarse como tratamiento principal para pacientes que no son candidatos a cirugía.

Para el pequeño número de pacientes con carcinoma basocelular localmente avanzado o metastásico que no puede controlarse mediante cirugía o radioterapia, la terapia sistémica con un inhibidor de la vía Hedgehog (vismodegib o sonidegib) suele ser la primera opción, seguida del inhibidor de PD-1 cemiplimab si el cáncer progresa o no tolera los inhibidores de Hedgehog.

Tras el tratamiento, es importante realizarse exámenes cutáneos periódicos. Las personas que han padecido un carcinoma basocelular tienen mayor riesgo de desarrollar otros cánceres de piel, por lo que la protección solar constante es fundamental para la prevención.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿En qué parte de mi cuerpo se desarrolló el carcinoma basocelular y qué tamaño tenía el tumor?
  • ¿Qué tipo de carcinoma basocelular tuve? ¿Se considera de bajo o alto riesgo?
  • ¿El tumor presentaba más de un tipo histológico?
  • ¿A qué profundidad creció el tumor?
  • ¿Se detectó invasión perineural? En caso afirmativo, ¿estaba afectado algún nervio importante y específico?
  • ¿Los márgenes quirúrgicos fueron negativos, cercanos o positivos? ¿Necesito otra cirugía?
  • ¿Cuál es mi riesgo de que el cáncer reaparezca en la misma zona?
  • ¿Necesito algún tratamiento adicional, como radioterapia?
  • ¿Con qué frecuencia debo hacerme revisiones de la piel y quién debe realizármelas?
  • ¿Qué medidas puedo tomar para reducir el riesgo de desarrollar nuevos cánceres de piel?
  • Dada mi edad, mis antecedentes familiares y el número de carcinomas basocelulares que he tenido, ¿debería someterme a una evaluación para detectar el síndrome de Gorlin u otra afección hereditaria?
  • Si tengo el sistema inmunitario debilitado, ¿deberían revisarme los medicamentos para reducir mi riesgo?
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