Hiperplasia endometrial sin atipia: Cómo entender el informe patológico

por Emily Goebel, MD FRCPC
9 de octubre de 2025


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La hiperplasia endometrial sin atipia es una afección benigna en la que el revestimiento del útero (llamado endometrio ) se engrosa más de lo normal. Esto ocurre porque las glándulas endometriales crecen y se multiplican en exceso. Si bien esta afección no es cáncer, en ocasiones puede evolucionar a cáncer con el tiempo, especialmente si no se trata o si persiste el desequilibrio hormonal que la originó.

El término «sin atipia» significa que las células que recubren las glándulas tienen un aspecto normal al microscopio. Esta distinción es importante, ya que cuando hay atipia (alteraciones celulares), el riesgo de que la afección se convierta en cáncer es mucho mayor.

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¿Cuáles son los síntomas de la hiperplasia endometrial sin atipia?

El síntoma más común de la hiperplasia endometrial sin atipia es el sangrado uterino anormal. Este puede incluir:

  • Sangrado menstrual abundante o prolongado.

  • Sangrado entre períodos menstruales.

  • Sangrado después de la menopausia.

Algunas mujeres tienen períodos irregulares o impredecibles, mientras que otras pueden experimentar manchado o sangrado después de un período sin menstruación.

¿Qué causa la hiperplasia endometrial sin atipia?

La hiperplasia endometrial se desarrolla cuando existe un desequilibrio entre el estrógeno y la progesterona, las dos hormonas principales que controlan el crecimiento y el desprendimiento del endometrio durante el ciclo menstrual.

Normalmente, durante la primera mitad del ciclo menstrual ( fase proliferativa ), el estrógeno provoca el crecimiento y engrosamiento del endometrio en preparación para un posible embarazo. Tras la ovulación, la progesterona ayuda a que el revestimiento madure ( fase secretora ). Si no se produce el embarazo, los niveles hormonales disminuyen y el revestimiento endometrial se desprende durante la menstruación.

Endometrio normal

Cuando hay demasiado estrógeno y poca progesterona, el endometrio continúa creciendo y se vuelve anormalmente grueso. Con el tiempo, esto puede provocar hiperplasia endometrial.

¿Qué causa los niveles altos de estrógeno?

Varias condiciones o situaciones pueden provocar una exposición mayor o prolongada al estrógeno, entre ellas:

  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): Una afección hormonal común que impide la ovulación regular.

  • Obesidad: El tejido graso puede convertir otras hormonas en estrógeno, elevando así los niveles de estrógeno en el cuerpo.

  • Medicamentos que contienen solo estrógeno: Tomar estrógeno sin progesterona (por ejemplo, algunos tipos de terapia de reemplazo hormonal o anticonceptivos).

  • Tamoxifeno: Un medicamento que a veces se usa para tratar el cáncer de mama y que puede imitar al estrógeno en el útero.

  • Perimenopausia: Los años previos a la menopausia, cuando la ovulación se vuelve irregular y los niveles de progesterona pueden disminuir.

¿Cómo se diagnostica la hiperplasia endometrial sin atipia?

El diagnóstico lo realiza un patólogo tras examinar una pequeña muestra del endometrio al microscopio. Esta muestra se suele obtener mediante una biopsia endometrial o un legrado uterino, procedimiento en el que se raspa o aspira suavemente una pequeña cantidad de tejido del revestimiento del útero.

Bajo el microscopio, el patólogo observa glándulas endometriales agrupadas que varían en tamaño y forma. Si bien las glándulas pueden estar más juntas de lo normal, las células que las recubren tienen un aspecto normal (sin atipia). El aspecto general confirma el diagnóstico de hiperplasia endometrial sin atipia y ayuda a descartar otras afecciones como la hiperplasia endometrial atípica , la neoplasia intraepitelial endometrioide o el carcinoma endometrial.

Hiperplasia endometrial sin atipia

¿La hiperplasia endometrial sin atipia puede convertirse en cáncer?

La hiperplasia endometrial sin atipia suele ser una afección de bajo riesgo, pero aún existe una pequeña posibilidad de que con el tiempo progrese a un tipo de cáncer uterino llamado carcinoma endometrioide.

El riesgo de progresión suele ser inferior al 5 % en 10 años, pero puede ser mayor en personas con exposición continua a un exceso de estrógeno o que no reciben tratamiento. El seguimiento regular y el tratamiento para restablecer el equilibrio hormonal pueden reducir considerablemente este riesgo.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

El tratamiento depende de la causa, la edad del paciente, los síntomas y si desea preservar la fertilidad.

Las opciones comunes incluyen:

  • Terapia con progestina: La progestina (una forma sintética de progesterona) se puede tomar en forma de píldora o administrarse directamente en el útero mediante un dispositivo intrauterino (DIU) liberador de levonorgestrel. Esto ayuda a adelgazar el endometrio y a restablecer el equilibrio entre estrógeno y progesterona.

  • Control del peso y equilibrio hormonal: Abordar las causas subyacentes, como la obesidad o el síndrome de ovario poliquístico (SOP), puede ayudar a reducir los niveles de estrógeno y prevenir la recurrencia.

  • Biopsia de seguimiento: Los médicos suelen recomendar repetir la biopsia endometrial después de varios meses de tratamiento para confirmar que el revestimiento ha vuelto a la normalidad.

En la mayoría de los casos, el tratamiento médico es eficaz y no se requiere cirugía. Sin embargo, si la afección persiste a pesar del tratamiento o si se desarrolla atipia , se puede considerar una histerectomía (extirpación del útero), especialmente en pacientes posmenopáusicas.

¿Cuál es el pronóstico de la hiperplasia endometrial sin atipia?

El pronóstico es excelente. La mayoría de las pacientes responden bien al tratamiento hormonal y el endometrio suele normalizarse en unos meses. Es importante realizar un seguimiento regular con el médico y repetir las biopsias para garantizar que el engrosamiento anormal se haya resuelto y que no se hayan desarrollado nuevos cambios.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué tipo de hiperplasia endometrial tengo?

  • ¿Qué causó que mi revestimiento endometrial se engrosara?

  • ¿Qué opciones de tratamiento son mejores para mí?

  • ¿Necesitaré biopsias o imágenes de seguimiento?

  • ¿Qué probabilidades hay de que esta afección regrese o se convierta en cáncer?

  • ¿Debería preocuparme por mis niveles hormonales u otros factores de riesgo?

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