por Jason Wasserman MD PhD FRCPC
Febrero 16, 2024
La queratosis sin displasia en la laringe se refiere a una condición en la que el tejido que cubre la superficie interior de la laringe es anormalmente grueso sin mostrar signos de displasia, lo que significa que no hay cambios precancerosos en las células. Este cambio se observa con mayor frecuencia en las cuerdas vocales, aunque también pueden verse afectadas otras partes de la laringe.
La causa exacta de la queratosis en la laringe puede variar, pero a menudo se asocia con irritación crónica. Los posibles irritantes incluyen fumar a largo plazo, consumo de alcohol, reflujo ácido y exposición prolongada a sustancias irritantes o contaminantes ambientales. Estos factores pueden provocar cambios en la mucosa laríngea, incluida la queratosis.
Los síntomas de queratosis en la laringe pueden incluir ronquera, tos persistente, dificultad para tragar o sensación de algo atascado en la garganta. Sin embargo, en algunos casos, la afección puede ser asintomática, lo que significa que no causa ningún síntoma perceptible. Los síntomas a menudo dependen del tamaño, la ubicación y la extensión de los cambios queratósicos.
Mientras que la queratosis sin displasia se considera una benigno condición (no cancerosa), con el tiempo puede convertirse en una condición precancerosa llamada displasia escamosa queratinizante. El riesgo de progresión de queratosis sin displasia a displasia escamosa queratinizante depende de varios factores, incluida la exposición del individuo a factores de riesgo (p. ej., consumo continuo de tabaco o alcohol), la presencia de otras afecciones laríngeas y el estado inmunológico y de salud general.
Es importante para personas con queratosis de la laringe, incluso sin displasia, que debe ser controlado periódicamente por un médico. Este seguimiento ayuda a detectar cualquier cambio desde el principio y permite un tratamiento rápido para evitar la progresión a afecciones más graves. También se pueden recomendar modificaciones en el estilo de vida, como dejar de fumar y controlar el reflujo ácido, para reducir la irritación y el riesgo de progresión.