¿Qué es la anemia?



Anemia Es una condición en la que la sangre tiene muy poca hemoglobina, la proteína dentro las células rojas de la sangre que transporta oxígeno por todo el cuerpo. La anemia puede ocurrir cuando hay menos glóbulos rojos de lo normal o cuando cada glóbulo rojo contiene menos hemoglobina de la que debería.

Dado que el oxígeno es esencial para producir energía, las personas con anemia pueden sentirse cansadas, débiles, mareadas o con dificultad para respirar. Algunas personas también pueden notar palidez, dolor de cabeza o ritmo cardíaco acelerado.

Glóbulos rojos normales

¿Qué hacen los glóbulos rojos y la hemoglobina?

Los glóbulos rojos se producen en la médula ósea y circulan en el torrente sanguíneo durante unos 120 días. Su función principal es transportar oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo. La hemoglobina fija el oxígeno en los pulmones y lo libera a los tejidos y órganos que lo necesitan para funcionar correctamente.

Cuando los glóbulos rojos son muy escasos, están dañados o tienen un nivel bajo de hemoglobina, el cuerpo recibe menos oxígeno, lo que provoca síntomas de anemia.

¿Qué causa la anemia?

La anemia puede desarrollarse por diversas razones, y en algunas personas, puede presentarse más de una causa simultáneamente. Los médicos suelen agrupar las causas de la anemia según lo que ocurre con los glóbulos rojos.

Problemas con la producción de glóbulos rojos

La anemia puede presentarse si la médula ósea no produce suficientes glóbulos rojos. Esto puede deberse a una enfermedad crónica, enfermedad renal, trastornos de la médula ósea, deficiencias nutricionales o ciertos medicamentos.

Problemas con la maduración de los glóbulos rojos

En algunas afecciones, se producen glóbulos rojos, pero no maduran con normalidad. Estos glóbulos pueden ser más grandes o más pequeños de lo normal o no funcionar correctamente. Las deficiencias vitamínicas, como los niveles bajos de vitamina B12 o folato, son causas comunes.

Aumento de la pérdida o destrucción de glóbulos rojos

Los glóbulos rojos pueden eliminarse del torrente sanguíneo más rápido de lo normal. Esto puede ocurrir debido a hemorragias, trastornos hereditarios de los glóbulos rojos, afecciones inmunitarias o daño mecánico a los glóbulos rojos. Cuando los glóbulos rojos se destruyen prematuramente, la afección se denomina anemia hemolítica.

Tipos comunes de anemia

La anemia por deficiencia de hierro

La anemia ferropénica se produce cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir hemoglobina. Es el tipo más común de anemia y puede deberse a pérdida de sangre, deficiencia de hierro en la dieta o problemas para absorber el hierro de los alimentos.

Anemia de enfermedad crónica

Este tipo de anemia se observa en personas con enfermedades crónicas como infecciones, enfermedades autoinmunes, cáncer o enfermedad renal crónica. En estas afecciones, el cuerpo tiene dificultad para utilizar el hierro almacenado y producir glóbulos rojos.

Anemia megaloblástica

La anemia megaloblástica se produce cuando los glóbulos rojos no pueden madurar adecuadamente, generalmente debido a niveles bajos de vitamina B12 o folato. Los glóbulos rojos se vuelven anormalmente grandes y menos eficaces para transportar oxígeno.

Anemia hemolítica

La anemia hemolítica se produce cuando los glóbulos rojos se destruyen más rápido de lo que pueden reponerse. Afecciones hereditarias, enfermedades autoinmunes, infecciones, medicamentos o daño mecánico a los glóbulos rojos pueden causarla.

¿Cómo se diagnostica la anemia?

La anemia generalmente se diagnostica con un análisis de sangre llamado hemograma completo (CBC)Esta prueba mide los niveles de hemoglobina, el recuento de glóbulos rojos y su tamaño y forma. Se pueden solicitar análisis de sangre adicionales para identificar la causa subyacente, como análisis de hierro, niveles de vitaminas o pruebas de hemólisis.

¿Por qué es importante identificar la causa de la anemia?

La anemia es un signo de un problema subyacente, no una enfermedad en sí misma. Identificar la causa ayuda a determinar el tratamiento adecuado. Algunos tipos de anemia mejoran con suplementos, mientras que otros requieren tratamiento para una afección subyacente o atención más especializada.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué tipo de anemia tengo?

  • ¿Qué está causando mi anemia?

  • ¿Necesito análisis de sangre adicionales u otras investigaciones?

  • ¿Necesitaré hierro, vitaminas u otros tratamientos?

  • ¿Cómo se controlará mi anemia a lo largo del tiempo?

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