CD20 es una proteína que se encuentra en la superficie de Células B — un tipo de glóbulo blanco que ayuda al cuerpo a combatir las infecciones mediante la producción de anticuerpos (proteínas que el sistema inmunitario utiliza para reconocer y atacar los gérmenes). El CD20 aparece en las células B a medida que maduran en la médula ósea y permanece en la superficie de la célula durante la mayor parte de su vida, pero se pierde cuando las células B se convierten en... Células de plasmaLas células productoras de anticuerpos se encuentran en los tejidos. En patología, el CD20 es uno de los marcadores más fiables para identificar las células B, diagnosticar linfomas de células B y orientar el tratamiento. El CD20 también es el objetivo de uno de los fármacos oncológicos más utilizados en el mundo —el rituximab— y de otros tratamientos modernos para los cánceres de células B.
¿Por qué los patólogos prueban CD20?
La prueba CD20 se realiza por dos razones principales:
- Para identificar células B en una muestra de tejido. Dado que el CD20 está presente de forma fiable en la mayoría de las células B, es uno de los marcadores más útiles para confirmar el origen de un tumor en células B. Esto es fundamental para diagnosticar y clasificar los linfomas de células B, cánceres del sistema inmunitario que se originan en estas células.
- Identificar candidatos para la terapia dirigida a CD20. CD20 es la diana molecular de varios tratamientos oncológicos eficaces, entre los que destaca el rituximab (Rituxan). Confirmar que las células tumorales expresan CD20 es un requisito indispensable para el uso de estas terapias, ya que solo son efectivas en células CD20 positivas.
¿Cómo se analiza el CD20?
El CD20 se puede detectar mediante dos técnicas de laboratorio, que a menudo se utilizan conjuntamente:
- Inmunohistoquímica (IHC) — Se realiza sobre una fina sección de tejido colocada en un portaobjetos de vidrio. Se aplica un anticuerpo (una proteína diseñada para unirse específicamente a CD20) al tejido, lo que produce un cambio de color visible al microscopio en las zonas donde está presente CD20.
- Citometría de flujo — una prueba de laboratorio que utiliza una máquina especial para examinar células individuales, una por una, en una muestra de sangre, médula ósea o tejido de ganglio linfático. La máquina puede identificar y contar rápidamente las células que portan CD20 y otros marcadores, proporcionando información detallada sobre los tipos de células presentes.
Cómo se informan los resultados
Los resultados de CD20 se informan como positivos o negativos, a menudo con detalles adicionales sobre la intensidad de la tinción de las células:
- Positivo (reactivo) — La proteína CD20 se detecta en las células. En un caso sospechoso de linfoma de células B, un resultado positivo confirma que las células cancerosas son células B. Este hallazgo también es fundamental para la toma de decisiones terapéuticas, ya que los cánceres CD20-positivos pueden ser candidatos para rituximab y terapias relacionadas. El patólogo puede describir la tinción como intensa (brillante), débil (tenue) o parcial; patrones que pueden ayudar a clasificar subtipos específicos de linfoma.
- Negativo (no reactivo) — No se detecta la proteína CD20. Un resultado negativo ayuda a descartar un origen de células B o, en el contexto adecuado, apoya un diagnóstico de cáncer de células plasmáticas (como mieloma múltiple), que normalmente pierde CD20. Un linfoma previamente CD20-positivo que se vuelve CD20-negativo después del tratamiento con rituximab puede indicar que el cáncer ha cambiado y que ya no responde a esa terapia.
¿Cómo se relaciona el CD20 con otros marcadores de células B?
El CD20 se suele analizar junto con otros marcadores de células B, cada uno de los cuales proporciona información ligeramente diferente:
- CD19 — Al igual que CD20, CD19 aparece en las primeras etapas del desarrollo de las células B. Sin embargo, a diferencia de CD20, CD19 permanece presente en las células plasmáticas, lo que resulta útil para identificar tumores de células plasmáticas que carecen de CD20.
- PAX5 — un factor de transcripción (un tipo de proteína que controla la actividad genética) que se encuentra en el núcleo de las células B; útil para confirmar la identidad de las células B, especialmente cuando los marcadores de superficie no son claros.
- CD79a y CD79b — proteínas que trabajan conjuntamente con CD20 en la señalización de las células B y que están presentes en la mayoría de las células B.
El uso combinado de estos marcadores permite al patólogo confirmar de forma fiable el origen de las células B y clasificar el tipo específico de linfoma.
¿Qué tipos de cáncer suelen ser positivos para CD20?
La mayoría de los cánceres que se originan en las células B son CD20 positivos. Los más comunes incluyen:
- Leucemia linfocítica crónica (CLL) — Un cáncer de células B maduras de crecimiento lento, que generalmente se encuentra en adultos. La LLC se caracteriza por expresar CD20 de forma débil (descrita como “tenue”).
- Linfoma linfocítico pequeño (SLL) — Está estrechamente relacionada con la LLC, pero las células cancerosas se encuentran principalmente en los ganglios linfáticos en lugar de circular por la sangre.
- Linfoma folicular — un linfoma de células B de crecimiento lento que se origina en las células de los centros germinales de los ganglios linfáticos (regiones especializadas donde normalmente se desarrollan las células B).
- Linfoma difuso de células B grandes (DLBCL) — el linfoma de células B agresivo más común; la prueba de CD20 es esencial porque el rituximab combinado con quimioterapia es el tratamiento estándar de primera línea.
- Linfoma de células del manto — un linfoma de células B agresivo que a menudo se disemina ampliamente en el momento del diagnóstico.
- Linfoma de zona marginal — un linfoma de células B de crecimiento lento que puede desarrollarse en los ganglios linfáticos, el bazo o en tejidos fuera del sistema linfático, como el estómago.
¿Qué significa CD20 para el tratamiento?
El CD20 es uno de los objetivos terapéuticos más importantes en la medicina oncológica. Varios tratamientos se dirigen específicamente a las células CD20 positivas:
- Rituximab (Rituxán) — la primera terapia oncológica dirigida de su tipo. El rituximab es un anticuerpo que se une al CD20 de las células B, marcándolas para su destrucción por el sistema inmunitario. En combinación con la quimioterapia, el rituximab ha mejorado notablemente los resultados en el linfoma difuso de células B grandes (LDCBG), el linfoma folicular y muchos otros linfomas de células B. También se utiliza en enfermedades autoinmunes no cancerosas, como la artritis reumatoide.
- Nuevos anticuerpos anti-CD20 — Fármacos como obinutuzumab y ofatumumab son anticuerpos más recientes dirigidos contra el CD20, diseñados para ser más potentes que el rituximab y que pueden utilizarse cuando este último no resulta eficaz.
- Anticuerpos biespecíficos — Fármacos como mosunetuzumab, glofitamab y epcoritamab son proteínas sintéticas diseñadas para unirse simultáneamente al CD20 (en la célula cancerosa) y a un marcador en las células T sanas (un tipo de célula inmunitaria), lo que permite que el sistema inmunitario destruya la célula cancerosa. Estos fármacos se utilizan para linfomas de células B recidivantes o resistentes al tratamiento.
Es necesario confirmar la expresión de CD20 en las células cancerosas antes de utilizar cualquiera de estos tratamientos. Si posteriormente se pierde la expresión de CD20 —lo que a veces permite que los cánceres eviten estas terapias—, podrían ser necesarias pruebas adicionales y un cambio de tratamiento.
Preguntas para hacerle a su médico
- ¿Se analizó la presencia de CD20 en mi tumor o en mi sangre? ¿Cuál fue el resultado?
- ¿Confirma mi resultado de CD20 que mi cáncer es de tipo células B?
- ¿Soy candidato para recibir rituximab u otro tratamiento dirigido al CD20?
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