La metaplasia intestinal es un cambio que se produce cuando las células que normalmente recubren un órgano son reemplazadas por células similares a las del intestino. El término metaplasia significa que un tipo de célula normal ha sido reemplazado por otro tipo de célula normal que no se encuentra habitualmente en esa zona. En la metaplasia intestinal, las nuevas células se asemejan a las células especializadas del intestino, que están adaptadas para absorber nutrientes y producir moco.
La metaplasia intestinal ocurre con mayor frecuencia en el estómago y el esófago.
En el estómago, la metaplasia intestinal puede desarrollarse tras una inflamación prolongada , a menudo causada por una infección con Helicobacter pylori (un tipo de bacteria que vive en la mucosa estomacal). Esta afección se denomina gastritis por Helicobacter.
En el esófago, la metaplasia intestinal forma parte de una afección llamada esófago de Barrett , que puede producirse cuando el revestimiento del esófago se expone repetidamente al ácido estomacal durante el reflujo ácido.

La metaplasia intestinal generalmente se desarrolla como respuesta a una irritación o lesión crónica.
Las causas comunes incluyen:
Infección crónica: Por ejemplo, la infección por H. pylori en el estómago.
Reflujo ácido crónico: Esto puede dañar el revestimiento del esófago y provocar esófago de Barrett.
Inflamación crónica: La inflamación prolongada puede favorecer que las células se transformen en un tipo más adecuado al entorno.
Se cree que este cambio es la forma que tiene el cuerpo de protegerse, pero también hace que el tejido afectado se comporte de forma diferente a lo normal.
No. La metaplasia intestinal no es cáncer. Se considera un cambio precanceroso, lo que significa que no es perjudicial en sí misma, pero puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer en el futuro si no se trata la causa subyacente. La mayoría de las personas con metaplasia intestinal nunca desarrollarán cáncer, pero los médicos pueden recomendar seguimiento para monitorear la zona y detectar cambios adicionales.
Cuando en un informe de patología se describe metaplasia intestinal , le indica a su médico que el revestimiento normal de su órgano ha sido reemplazado por células de tipo intestinal. Este hallazgo es importante porque puede:
Señale una causa subyacente, como la infección por H. pylori o el reflujo ácido crónico.
Identificar un mayor riesgo de desarrollo de cáncer en la zona afectada.
Influya en las decisiones de su médico sobre el tratamiento, el seguimiento o el control con biopsias repetidas.
Bajo el microscopio, los patólogos observan células que normalmente se encuentran en el intestino, como las células caliciformes . Las células caliciformes son células especializadas que producen moco. Su aspecto es diferente al de las células habituales del estómago o el esófago, lo que permite a los patólogos identificar la metaplasia intestinal.
¿Dónde se encontró metaplasia intestinal en mi biopsia?
¿Qué provocó este cambio en mi caso?
¿Esto aumenta mi riesgo de desarrollar cáncer?
¿Necesito tratamiento para la causa subyacente, como la infección por H. pylori o el reflujo ácido?
¿Con qué frecuencia debo realizarme pruebas de seguimiento o endoscopias para monitorear este cambio?