La PD-L1 (ligando de muerte programada 1) es una proteína presente en la superficie de muchas células normales y de ciertas células cancerosas. Forma parte de un sistema natural del organismo denominado punto de control inmunitario, que ayuda a regular el sistema inmunitario y evita su hiperactividad. En concreto, la PD-L1 interactúa con otra proteína llamada PD-1, que se encuentra en las células inmunitarias conocidas como linfocitos T. Normalmente, esta interacción protege a las células sanas del daño accidental causado por el sistema inmunitario. Sin embargo, algunas células cancerosas se aprovechan de este mecanismo produciendo altos niveles de PD-L1, lo que les permite evadir la detección y el ataque de los linfocitos T. Como consecuencia, las células cancerosas continúan creciendo y propagándose.
Los patólogos realizan pruebas para detectar PD-L1 mediante un método llamado inmunohistoquímica (IHQ). Para esta prueba, se recolecta una pequeña muestra de tejido tumoral y se examina al microscopio. Se aplican al tejido anticuerpos especiales diseñados para unirse específicamente a PD-L1. Si PD-L1 está presente, estos anticuerpos se unirán a él, lo que hará que las células adquieran un color (generalmente marrón), claramente visibles al microscopio.
Luego se mide y se informa la cantidad de PD-L1 expresada por las células tumorales y las células inmunes circundantes utilizando sistemas de puntuación que varían según el tipo de cáncer:
Puntuación de Proporción Total (TPS) : Este método de puntuación se utiliza comúnmente para el cáncer de pulmón. La TPS se calcula determinando el porcentaje de células cancerosas que muestran tinción de PD-L1. Por ejemplo, una TPS del 50 % significa que la mitad de las células cancerosas expresan PD-L1. Una TPS más alta indica que las células cancerosas tienen mayor cantidad de PD-L1, lo que puede ayudar a los médicos a determinar si ciertos tratamientos, como la inmunoterapia, pueden ser efectivos.
Puntuación Positiva Combinada (CPS) : Este método de puntuación se utiliza para muchos otros tipos de cáncer, como los de estómago, esófago, cabeza y cuello, vejiga y cuello uterino. La CPS mide la expresión de PD-L1 tanto en las células cancerosas como en las células inmunitarias que rodean el tumor. Se calcula sumando el número de células PD-L1 positivas (células tumorales e inmunitarias), dividiendo el resultado entre el número total de células tumorales y multiplicándolo por 100. Una CPS más alta indica una mayor probabilidad de que el cáncer responda bien a ciertos tratamientos inmunosupresores.
La expresión de PD-L1 se encuentra con frecuencia en diversos tipos de cáncer, especialmente en aquellos que interactúan estrechamente con el sistema inmunitario. Estos tipos de cáncer suelen incluir:
Cáncer de pulmón, en particular el carcinoma de pulmón de células no pequeñas (CPCNP)
Cánceres de cabeza y cuello, especialmente carcinoma de células escamosas
Cáncer de vejiga
Cáncer de riñón (renal)
Cánceres de estómago y esófago
Cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular)
Cáncer de ovarios
Cáncer de cuello uterino
Ciertos cánceres de mama, especialmente el cáncer de mama triple negativo
Cancer pancreatico
Melanoma (cáncer de piel)
En estos cánceres, la presencia de PD-L1 a menudo indica que el cáncer ha desarrollado formas de evitar la detección por parte del sistema inmunológico, lo que ayuda a las células cancerosas a sobrevivir, crecer y propagarse.
Identificar PD-L1 en un tumor es importante porque puede ayudar a los médicos a elegir tratamientos especializados conocidos como inhibidores de puntos de control inmunitarios . Estas terapias bloquean la interacción entre PD-1 y PD-L1, lo que permite que el sistema inmunitario reconozca y ataque eficazmente las células cancerosas. Algunos ejemplos de inhibidores de puntos de control inmunitarios son:
Pembrolizumab (Keytruda®)
Nivolumab (Opdivo®)
Atezolizumab (Tecentriq®)
Durvalumab (Imfinzi®)
Avelumab (Bavencio®)
Los pacientes con cánceres que dan positivo en la prueba de PD-L1 suelen tener una mejor probabilidad de responder bien a estos tratamientos. La prueba de PD-L1 ayuda a garantizar que los pacientes reciban la terapia personalizada más eficaz.
Las pruebas de PD-L1 proporcionan información crucial que ayuda a su equipo de atención médica a decidir la mejor estrategia de tratamiento. Al comprender si su cáncer expresa PD-L1 y con qué intensidad (mediante la puntuación TPS o CPS), los médicos pueden predecir mejor cómo podría responder su cáncer a la inmunoterapia. Esta información, en última instancia, ayuda a personalizar su tratamiento, maximizando las probabilidades de controlar con éxito su cáncer y mejorando los resultados.