Jason Wasserman MD PhD FRCPC
10 de agosto de 2024
Un xantoma es un tipo de crecimiento que se forma debajo de la piel o en otros tejidos del cuerpo. Está formado por células llenas de grasa llamadas histiocitos espumosos, que son un tipo de célula inmune que ha absorbido grasa. Los xantomas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero se encuentran con mayor frecuencia en la piel. Por lo general, no son dañinos, pero pueden indicar una condición médica subyacente, como niveles altos de colesterol.
Los síntomas de un xantoma pueden variar según su ubicación y tamaño. Los xantomas suelen aparecer como protuberancias o manchas de color amarillento o anaranjado en la piel. Por lo general, no son dolorosos, pero pueden causar picazón o sensibilidad al tacto. En algunos casos, los xantomas se pueden encontrar en tejidos más profundos, como los tendones, donde es posible que no causen ningún síntoma perceptible.
Los xantomas son causados por la acumulación de grasa en ciertas células del cuerpo. Esto puede suceder por varias razones, incluidos niveles altos de colesterol u otras grasas (lípidos) en la sangre. Las condiciones que conducen a niveles altos de lípidos, como la hipercolesterolemia familiar (una condición genética que causa colesterol alto), la diabetes y ciertas enfermedades hepáticas, pueden aumentar el riesgo de desarrollar xantomas. En algunos casos, los xantomas también pueden ocurrir sin ningún problema de salud subyacente.
Hay varios tipos de xantomas, cada uno con sus características únicas:
Bajo el microscopio, un xantoma está formado por una colección de histiocitos espumosos. Estas células grandes están llenas de grasa, lo que les da una apariencia espumosa. Las células espumosas suelen estar rodeadas por otros tipos de células inmunitarias. En algunos tipos de xantomas, como los xantomas tendinosos, el crecimiento también puede contener áreas de calcificación (depósitos de calcio) o fibrosis (engrosamiento y cicatrización del tejido conectivo).
